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May 19th, 2015

leroyjenkins

La dificultad de se artista en Espana.

El mundo del arte es complicado. Y no sólo porque haya abstracciones difíciles de entender por el público (que también) sino por lo que supone encomendar la vida a la creación e intentar vivir de ello. Sin embargo, aunque de entrada la respuesta a la pregunta "¿Puedes vivir de tu obra?" parezca obviamente "no", hay voces discordantes entre artistas que más o menos se mueven en el mismo nivel (no tendría sentido plantearles la misma cuestión a Jeff Koons y a un artista callejero como si estuviesen en el mismo escalón).

Juan Cabrer, de 32 años y residente en Mallorca, cuya especialidad es la pintura conseguir vivir de su trabajo como artista en España es difícil: "Supongo que hay tantos casos como personas, pero en general es muy complicado. Desde luego hay países con más tradición en el consumo de cultura en general. Diría que muy poca gente lo consigue". Su trayectoria no es precisamente corta (sólo hay que ver su biografía como profesional) pero aún así, afirma que lo que intenta es "sobrevivir. Compagino trabajos esporádicos que me dejen tiempo para poder pintar y el dinero para pagar facturas y materiales".



Y cuando las opciones irse al extranjero, este vez pero aqui tiene la suerte conseguir una beca, luego aun en residencia officiale gente permita al artista desarrollar su obra. Una organización, que privada sin ánimo de lucro creada por la jequesa Lateefa, sobrina del actual primer ministro del emirato, Sheikh Mohammed.

El problema surge cuando aparece la idea de volver a casa: "Hay artistas muy buenos en España, pero creo que el circuito es bastante cerrado, hay pocas ayudas y como que cuesta mucho conseguir todo. Supongo que esa es la causa de la gran estampida de muchos o, por lo que veo, se trabaja más fuera de España que dentro. Tengo en mente volver pronto y vivir de esto en mi propio país: todos los dedos cruzados y tocando madera", - digo Rubén Sánchez, de 35 años, pintor de exterior e interior.

Está claro que la precariedad o bonanza de los creadores no sólo depende de ellos mismos. Hay muchos factores influyentes: la difusión de la cultura por parte de las instituciones, las galerías de arte, la atención del comercio de arte internacional, etcétera. Y en todos ellos ha influido la crisis, de eso no hay duda. Aunque en la Asociación de Galerías de Barcelona han comentado que las opiniones en cuanto a su sector en concreto son dispares, forman parte de la Plataforma de Artes Visuales de Cataluña, creada en febrero de este mismo año y desde la que se critica la precaria situación del mundo de la cultura de la comunidad autónoma. Es decir, parece que la cosa va regular tirando a mal.

Hay un dato relevante que ya ha salido en las declaraciones anteriores y es que los artistas 'jóvenes' cada vez prescinden más de intermediarios. Véase el caso de Paula Bonet, por ejemplo. Paula es la ilustradora del momento; la que se pasó del óleo a la ilustración y es allí donde encontró el filón. Su popularidad en las redes sociales la llevó a convertirse en una de las artistas más conocidas del país, a hacer trabajos para marcas, a publicar libros y hasta a tener su propia línea de merchandising. Sus obras puede que no estén colgadas de las paredes de una galería, pero puede vivir sin problemas de su trabajo (aunque le haya costado tiempo). Su mercado no es el de los grandes coleccionistas, pero parece ser una buena alternativa en estos tiempos de cambio.